EMBARAZO PRECOZ

En la sociedad actual se viene observando un decremento de la edad media de inicio de las relaciones sexuales. Hace unos años, la media de edad en la que se comenzaba a tener relaciones sexuales era 18 años en hombres y 19 años en el caso de las mujeres.
Actualmente, cada vez más adolescentes tienen relaciones sexuales antes de cumplir los 16 años. De esta forma, al comenzar a tener relaciones sexuales de forma precoz, los adolescentes no están preparados para valorar las consecuencias que conlleva un conducta sexual irresponsable.
Como padre o madre, puede que te resulte complicado dejar de ver a tus hijos como niños. Sin embargo, es importante que aceptes la nueva etapa que han alcanzado y cambiar tu actitud con ellos.
Lo ideal es que no ocultes información a tus hijos respecto a la sexualidad. Habla con ellos abiertamente, para que no se convierta en un tema tabú dentro de la familia. Abandona la percepción del sexo como algo prohibido, que hay que evitar.
Tarde o temprano, tus hijos comenzarán a tener relaciones sexuales, por lo que es mejor que les ayudes a estar preparados.

Falta o distorsión de la información sobre métodos anticonceptivos

Te sorprendería conocer los mitos que circulan entre los adolescentes en relación a la fecundidad. Algunos de ellos son:
– “cuando la mujer tiene relaciones por primera vez, no puede quedarse embarazada”.
– “sólo se queda embarazada cuando tiene la menstruación”.
– “puede evitarse el embarazo teniendo relaciones sexuales de pie”.
Como ves, se trata de información totalmente falsa, que circula entre la población adolescente. Toda la información veraz que les aportes les beneficiará en un momento de su vida en el que son tan vulnerables a los consejos de sus iguales.

Uso incorrecto de métodos anticonceptivos

Esto se debe, en parte, a la falta de información que hemos comentado anteriormente.
Algunos adolescentes prescinden de métodos anticonceptivos pensando que pueden compensarlo usando tácticas como la “marcha atrás”, en la que interrumpen la penetración momentos antes de eyacular.
Sin embargo, a veces los menores no usan métodos anticonceptivos por la falta de accesibilidad a ellos. Para evitar esta situación, aunque te parezca sorprendente, algunos padres optan por proveer a los hijos/as con preservativos en casa.
Al principio, esta situación puede resultar muy incómoda pero poco a poco, se va normalizando dentro de la familia.

Consumo de alcohol o drogas

La adolescencia es una época en la que se viven nuevas experiencias en muchos sentidos. No es raro que comiencen a tener contacto con drogas y alcoholEl uso de este tipo de sustancias, conlleva –entre otras cosas- que los adolescentes tengan una percepción del peligro aún menor.
Para evitar que esta conducta sea un factor de riesgo en el embarazo adolescente, deberías facilitar información a los menores sobre las consecuencias del consumo. Además, el consumo de alcohol/drogas puede acarrear numerosos problemas adicionales, como accidentes, enfermedades, adicciones, entre otros.
Por ello, deberías prestar atención a los indicios de que tus hijos estén consumiendo este tipo de sustancias y poner remedio antes de que se agrave la situación. Recuerda que se trata de una época de vulnerabilidad en muchos sentidos y el consumo de sustancias puede aumentar el peligro al que están expuestos de por sí.

Haber sido hija de madre adolescente

Muchos estudios indican que las madres adolescentes “crean”, de algún modo, futuras madres adolescentes. Si fuiste madre en tu adolescencia, podrías buscar asesoramiento psicológico sobre el modo de educar a tus hijos.
Es posible que debas hacer más hincapié en algunos aspectos de su educación para evitar un embarazo no deseado. 
Hasta aquí, hemos comentado los factores de riesgo de embarazos en la adolescencia. A continuación, comentamos algunas de sus consecuencias más significativas:

Consecuencias de un embarazo adolescente

joven embarazada
Una de las consecuencias inmediatas para una futura madre adolescente –que decida tener el bebé- es abandonar sus estudios. El principal objetivo de la adolescente es buscar un trabajo con el que poder hacer frente a los nuevos gastos económicos.
Normalmente, se trata de trabajos poco cualificados y mal remunerados, puesto que la adolescente no ha adquirido aún una completa formación académica. Posteriormente, le resultará difícil retomar sus estudios, por lo que se puede perpetuar una situación de pobreza en el núcleo familiar.

Finalización de su relación de pareja

Las parejas adolescentes suelen ser de corta duración e inestables, y la presencia de un hijo magnifica esta situación. A veces, la relación se formaliza y perdura de forma forzada, para hacer frente a la nueva realidad.
No obstante, en la mayoría de los casos, también terminan por finalizar esta relación sentimental obligada. Así, las menores que se ven envueltas en un embarazo no deseado tienen que afrontar, en muchos casos, esta situación por sí mismas –o con ayuda de sus padres-.
Por tanto, a la complicada situación de quedarse embarazada en un momento en el que no están preparadas, se le suma que se conviertan en madres solteras.
Algunos padres no se responsabilizan
La mitad de los padres no se responsabiliza de su futuro hijo ni emocional ni económicamente, muchos de ellos, asesorados por sus propios padres. Otros, ponen en duda su paternidad, por lo que también evitan responsabilizarse de lo ocurrido.
En nuestra sociedad, por desgracia, un embarazo no deseado siendo un problema del que debe encargarse, sobre todo, la futura madre. Los padres que se responsabilizan, dejan de estudiar y buscan un trabajo poco cualificado, siendo éste un factor de riesgo para su economía futura.

Problemas psicológicos

Los futuros padres se ven envueltos en una situación difícil de afrontar, que supone un estigma social en la mayoría de los casos. Tienen que asumir el rol de padres, en un momento en el que estaban definiendo su propia personalidad.
Además, el estrés al que están sometidos –inadecuado a su edad cronológica- facilita la aparición de trastornos emocionales. Por tanto, tendrán dificultades para llevar a cabo una paternidad o maternidad feliz.

Mayor número de hijos

Puesto que la madre ha tenido su primer hijo a una edad muy temprana, es más probable que tenga un mayor número de hijos que las mujeres de su generación –que tienden a retrasar la edad de maternidad-.
Este hecho, sumado al riesgo de desempeñar trabajos mal remunerados, puede perjudicar gravemente la economía familiar.

Relaciones sentimentales inestables y de corta duración

Una madre soltera puede sentir la necesidad de tener una pareja a su lado que le aporte bienestar económico y afectivo. Este pensamiento puede conllevar numerosos problemas, como intentar continuar una relación a pesar de que sufra maltrato físico o psicológico.
La autoestima de una madre soltera adolescente suele estar muy deteriorada, puesto que normalmente está estigmatizada socialmente y ha sufrido el abandono de muchas personas de su alrededor.
Éste es un ámbito que debería trabajarse en profundidad, para ayudar a la adolescente a ser autosuficiente, y evitar que se produzcan numerosas –e inapropiadas- relaciones sentimentales.
Además, esta situación en la que se producen noviazgos pasajeros puede afectar también a la estabilidad emocional de su hijo, ya que no logra crear un apego seguro hacia una figura paterna.

¿Cómo afrontar el embarazo adolescente?

adolescente 9 meses
Una vez producido el embarazo no deseado, deben analizarse muy bien las decisiones que se tomarán, puesto que van a repercutir en el bienestar de la adolescente de por vida. Si deciden abortar, darlo en adopción o criar al hijo, sus vidas cambiarán radicalmente, no existiendo la posibilidad de rectificar.
En las dos primeras situaciones, se ha puesto de manifiesto que las adolescentes suelen presentar –tarde o temprano- sentimientos de culpa, arrepentimiento y malestar psicológico, que le afectará en numerosos ámbitos de su vida.
En el caso de que decida tener al bebé, tendrá que hacer frente a numerosas tareas para las que aún no está preparada.
Para afrontar esta situación, en la que la adolescente decide tener al bebé, te facilitamos algunos consejos que pueden ayudarte.

Mayor atención sanitaria

En edades tempranas, la gestación puede tener diversas complicaciones médicas que ponen en peligro la salud del feto y de la futura madre.
Puedes animar a que la adolescente asista con regularidad a sus citas médicas, para evitar o detectar estos problemas.

Asistencia a programas de Educación Familiar

La asistencia sanitaria incluye este programa para proveer a las madres adolescentes de herramientas que le guíen en esta difícil tarea. Los datos recogidos en estos programas indican que las futuras madres presentan una menor incidencia de mortalidad materna y perinatal.
También se ha demostrado que las jóvenes que asisten a este tipo de programas utilizan más los métodos anticonceptivos, una vez producido el parto. Por tanto, en la medida de lo posible, deberías animar a la futura madre a beneficiarse de los recursos que están a su disposición.

Buscar ayuda pública

Las madres adolescentes pueden beneficiarse de numerosas ayudas públicas que buscan proveer a las jóvenes de los recursos que necesitan. Siempre que sea posible, continuar con sus estudios es una buena opción.
Si está en tu mano, podrías ofrecer tu ayuda para que la madre adolescente continúe su formación académica y pueda optar a un puesto de trabajo mejor remunerado en el futuro.

Ayudar con los cuidados de su hijo

Una persona que está llevando a cabo el cuidado de su hijo, puede presentar grandes dificultades en su día a día. De hecho, en muchas ocasiones llega a producirse negligencia o maltrato parental, puesto que culpabilizan al hijo de lo ocurrido.
Es importante que, desde tu posición y experiencia, ayudes a los jóvenes que van a asumir el rol de padres, para evitar este tipo de situaciones. Tu compañía y apoyo será de gran ayuda en una crisis vital, en la que los adolescentes se encuentran solos y criticados por su entorno más cercano.
Como puedes ver, aunque se trate de un tema espinoso, hay numerosos modos de ayudar a una adolescente que esté atravesando esta situación.


Y tú, ¿de qué otras formas crees que puedes ayudar?

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